SUSPENSIÓN DE LAS OBRAS POR PARTE DEL MUNICIPIO DE RÍO GRANDE

GUSTAVO VÁZQUEZ: “LE PEDIMOS AL MUNICIPIO QUE RECONSIDERE Y NO PERJUDIQUE A LAS 300 FAMILIAS QUE ESPERAN SU VIVIENDA”

El presidente del Instituto Provincial de Vivienda Gustavo Vázquez, aseguró que a pesar del difícil contexto por el que atraviesa el país, la prioridad del Gobierno provincial es “no frenar ninguna obra” mencionando en tal sentido que solamente desde el Instituto “tenemos en ejecución unas 40 obras en toda la provincia”.

En diálogo con el programa radial Capicúa de Ushuaia, el funcionario aclaró además que muchas de las obras dependen del financiamiento nacional, pero que ante el atraso o el nulo envío de los fondos “las estamos afrontando con recursos propios de la Provincia”.

Vázquez también se refirió a la situación surgida con el Municipio de Río Grande, quienes “tras haber sido sumariados por la Secretaría de Ambiente de la Provincia por descargar líquidos cloacales sin tratamiento a los ríos y al mar, increíblemente el viernes nos llegó una notificación diciendo que hasta tanto no se resuelva lo del sumario, ellos suspendían el otorgamiento de la factibilidad para las obras”.

“Estamos hablando de casi 300 viviendas en Río Grande a las que nos suspenden la factibilidad, cuando ya la habían dado anteriormente” fustigó el funcionario, recordando que contar con la factibilidad de los proyectos es imprescindible para “iniciar los procesos licitatorios y contratos”.

Para Vázquez “lo sorprendente es que nos nieguen la factibilidad para construir obras de infraestructura, justamente por lo cual han sancionado al Municipio de Río Grande. La verdad es que no entendemos cual es el fin de todo esto”.

En cuanto a los pasos a seguir, el funcionario adelantó que desde el IPV “vamos a solicitar al Municipio de Río Grande que reconsidere la decisión, porque paralizar obras en la situación como en la que estamos, con falta de viviendas, falta de infraestructura y de soluciones que necesita la provincia desde hace más de treinta años, que entre los mismos provincianos nos frenemos esto verdaderamente llama muchísimo a la atención”.

Vázquez señaló que hay “un constante reclamo de las provincias al Gobierno nacional por el no envío de los fondos, y cuando los envían, lo hacen fuera de los plazos y compromisos asumidos. En un contexto de inflación galopante a la que nos ha llevado este gobierno nacional, frenar una obra implica casi la muerte de la misma, ya que pasadas dos semanas los números cambian. Es por eso que la Provincia trata de afrontarlas con recursos propios para que las obras no se paralicen”.

“Uno escucha en los medios al intendente de Río Grande atacar al Gobierno nacional por estas cosas, y sin embargo, esto parecería que hasta lo está acompañando” manifestó el Titular del IPV.

Vázquez alertó también sobre las consecuencias legales que podrían derivar como resultado de la decisión adoptada por el Municipio: “en el mundo privado esto es una demanda por daños y perjucios. Primero te dan la factibilidad, arrancás con la obra, comprás materiales y comprometés gente y después te dicen que la obra no la podés hacer”. El funcionario llamó a “dejar de lado las mezquindades políticas y pensar en todas las familias que esperan su casa propia desde hace años”.

Por su parte, el Delegado del IPV Joel Colli sostuvo que la medida de paralización se trata “claramente de una represalia por el sumario (que le abrió el Gobierno Provincial al Municipio por contaminación ambiental), porque la obra recién está en la primera fase y no le costaría nada al Municipio dar los permisos para que se continúe, y en el período de ejecución buscar la forma de solucionar el problema”.

“La Intendencia sigue con esta postura y corre riesgo el financiamiento para estas obras”, lamentó Colli, toda vez que “tenemos plazos para comenzar las obras y para terminarlas” los cuales no se cumplirían si se paralizan las obras, si no nos dan los permisos de obras, que es lo que nos estaría faltando”.

Por último, advirtió que “serían 300 las familias que se quedarían sin su vivienda”, además de la mano de obra local sin poder ocuparse y la imposibilidad de activar las actividades vinculadas a la construcción, “que también generan puestos de trabajo porque se va inyectando dinero en el mercado”.